18 may. 2009

Francisco Peña

La Utilización de Aguas Residuales Urbanas en la Agricultura Mexicana. ¿La sociedad frente al Estado?

Francisco Peña, Programa Agua y Sociedad, El Colegio de San Luis, frape@colsan.edu.mx, www.colsan.edu.mx

Los distintos componentes de la política federal de manejo del agua han recibido un interés diferenciado por los investigadores sociales, a menudo siguiendo el énfasis de las propias agencias gubernamentales. Se ha puesto más atención en el registro de derechos de agua, la modificación de tarifas para todos los usos y especialmente el doméstico, y la conformación de organismos para la corresponsabilidad de los usuarios en el manejo del agua. Otros puntos, como el de la reutilización de agua en condiciones seguras y la evaluación de los avances en el saneamiento de cuencas, han permanecido en un segundo plano. De ellos, a menudo no tenemos ni siquiera datos generales actualizados y confiables.

Este trabajo ofrece una evaluación de la reutilización agrícola de las aguas residuales urbanas, concentrando la atención en el caso paradigmático del Valle del Mezquital en Hidalgo, pero analizando también los hallazgos de los estudios, todavía escasos, de otros ejemplos en el país. Es simultáneamente una evaluación del riego con aguas de desecho y de las investigaciones de este fenómeno que se han realizado en México, desde las ciencias sociales.

El uso agrícola de las aguas desechadas por las ciudades, tiene importantes aristas ambientales, económicas y sociales, que han estado en la base de algunos conflictos generados en las últimas dos décadas en México. La sociedad organizada se ha manifestado tanto para reivindicar el uso agrícola de las aguas residuales, que a veces han utilizado durante más de un siglo, (por ejemplo en el Mezquital o la periferia de San Luis Potosí), como en contra de recibir los efluentes urbanos que contaminan sus ríos y parcelas. Este campo muestra diferentes tipos de resistencia organizada de grupos sociales locales que matizan, detienen o modifican las acciones gubernamentales, poniendo en duda la capacidad del Estado para regular el uso de aguas de calidad riesgosa para la salud; la disputa social es simultáneamente por la cantidad y por la calidad del agua que se recibe.

Se exploran los siguientes puntos:

1.- La evaluación del riego con aguas de desecho como eje de un tipo de crecimiento agrícola, asociado a políticas de desarrollo rural y crecimiento urbano que parecen haber colapsado.

2.- La caracterización de los actores involucrados en los conflictos tanto de casos de riego consolidado con aguas residuales, como aquellos donde se defienden aguas limpias para los cultivos.

3.- La evaluación del desempeño público, marcado por la lentitud de los procesos de saneamiento de las aguas, un evidente rezago para ejecutar las obras planeadas y una manifiesta incapacidad para aplicar el marco legal vigente.

4.- Una agenda de investigación que vincula las crisis regionales del agua, con la quiebra de la agricultura nacional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario