24 may. 2009

Lyssette E. Muñoz-Villers

Efectos del uso de suelo en la hidrología de cuencas de montaña (centro de Veracruz)


Lyssette E. Muñoz-Villers, Oregon State University (Investigador Asociado Postdoctoral) E-mail:
Lyssette.Munoz@oregonstate.edu, www.oregonstate.edu; Miguel Equihua Zamora, Instituto de Ecología, A.C., equihuam@ecologia.edu.mx, www.ecologia.edu.mx; Conrado de Jesús Tobón Marín, Universidad Nacional de Colombia, ctobonm@unal.edu.co, http://www.unalmed.edu.co/; Francisco Gutiérrez Mendieta, Universidad Autónoma Metropolitana, E-mail: fgm@xanum.uam.mx, www.uam.mx


La cuenca alta del río La Antigua (1,325 km2), ubicada en la vertiente oriental de la cordillera Cofre de Perote-Pico de Orizaba (centro de Veracruz, México), es una región biodiversa e hidrológica importante la cual abastece de agua a ciudades como Xalapa y Coatepec, además de sostener en su parte baja a actividades agrícolas, recreativas, de pesca, entre otras. El bosque mesófilo de montaña (BMM), vegetación dominante en esta región, es un ecosistema que posee un alto valor ecosistémico. A pesar de ello, estos bosques han sido fuertemente perturbados y deforestados (201 Km2) debido a la expansión de actividades agropecuarias en los últimos treinta años, lo cual ha generado impactos en la cantidad y calidad del agua, entre otros. El conocimiento científico en cuanto a la relación bosque-agua y los efectos derivados por su reemplazo a otros usos de suelo en cabeceras de cuenca, se encuentra poco documentado en México. Este trabajo tuvo como objetivo evaluar los efectos hidrológicos causados por la perturbación del BMM y su conversión a pastizal, en los patrones de escurrimiento de agua y exportación de sólidos tanto estacionales como anuales a escala de microcuenca (< 50 ha). La aproximación metodológica se basó en la comparación de tres microcuencas cubiertas por BMM maduro, BMM secundario (regeneración natural por 19 años), y pastizal inducido. Estos sitios fueron instrumentados para la medición intensiva y seguimiento a detalle de sus procesos ecohidrológicos. Los resultados mostraron que sí existe una mayor generación de escurrimientos superficiales en el bosque perturbado y pastizal (4.5 y 6.2% de la precipitación, respectivamente) comparados con el bosque maduro (2.2%). Lo anterior debido a una mayor intercepción de agua del dosel e infiltración del agua en el suelo por parte del bosque maduro. Debido a un mayor escurrimiento superficial y vulnerabilidad a la erosión, el pastizal reportó las más altas concentraciones de sólidos suspendidos en el agua del río (10 mg L-1) comparado con los bosques (3.2 mgL-1), lo que conlleva a un mayor deterioro de la calidad del agua del afluente. Las modificaciones en los procesos ecohidrológicos causadas por la perturbación del BMM y sustitución por pastizal produjeron rendimientos hídricos anuales más altos, los cuales fueron del 8-20% con respecto al bosque maduro, lo que depende de las características estructurales y estado de conservación de la cubierta vegetal reemplazada. El comportamiento hidrológico del bosque en regeneración estudiado mostró aún signos de disturbio. Sin embargo, sus rendimientos hídricos anuales y producción de flujos de agua de buena calidad comienzan a ser muy similares a los de la condición de bosque conservada. Se concluye que la perturbación del BMM y su conversión a pastizal modifican invariablemente la condición y respuesta hidrológica (patrones de flujo y drenaje del agua) en cuencas, promoviendo una mayor respuesta a eventos de precipitación (picos de descarga), así como una menor recarga de agua, por consiguiente los escurrimientos por tormenta (rápido) y base se vuelven más variables tanto estacionales como anuales.


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