29 may. 2009

Potisek T. M. Carmen

Uso Potencial y Seguro de Biosólidos Provenientes de Aguas Residuales Tratadas en el Sector Agrícola y Forestal


Potisek T. M. Carmen1; Figueroa V. U. 2; González C. G.1 Jasso I. R.3, potisek.carmen
@inifap.gob.mx; figueroa.uriel@inifap.gob.mx; gonzalez.guillermo@inifap.gob.mx; jasso.rodolfo@inifap.gob.mx



El crecimiento demográfico conlleva la generación de aguas residuales con cargas de contaminantes que limitan su uso en actividades productivas agrícolas, pecuarias y forestales y se convierten al mismo tiempo en un foco de contaminación ambiental. La reducida disponibilidad del agua de riego en las regiones áridas de México, plantea la necesidad de reutilizar éstas mediante su saneamiento; que a su vez, reduce los focos humanos que ayuden al desarrollo sustentable.
El objetivo de los sistemas de tratamiento de aguas residuales, es reducir algunas características indeseables, de manera tal, que la disposición final de las aguas y el subproducto generado (lodos) cumpla con las normas y requisitos mínimos definidos por las autoridades sanitarias de un determinado país ó región. El lodo, resultado de un proceso de estabilización, ya sea físico, químico, biológico ó térmico, actualmente representa un problema de tipo ambiental dado su contenido de contaminantes como son los microorganismos patógenos, metales pesados y compuestos orgánicos. Cuando éstos lodos cumplen con la norma NOM-004-SEMARNAT-2002, que establece especificaciones y límites máximos permisibles de contaminantes para su aprovechamiento y disposición final, son considerados como biosólidos y son utilizados como abono orgánico en agricultura y pastizales. Los metales pesados regulados en materia de biosólidos, de acuerdo con la Norma anterior son: arsénico (As), cadmio (Cd), cromo (Cr), cobre (Cu), plomo (Pb), mercurio (Hg), níquel (Ni) y zinc (Zn). Al aplicar biosólidos a largo plazo hay acumulaciones de metales pesados en el suelo; así como también con la utilización de aguas residuales para agricultura.
Por lo anteriormente expuesto se realizó la aplicación de biosólidos en dos tipos de texturas (Arenosa y franco arcillosa) donde se evaluaron las propiedades fisicoquímicas en los suelos antes y después de la aplicación de biosólidos, la presencia y contenido de metales pesados como Arsénico, Cadmio, Níquel, Plomo y Cromo en las diferentes profundidades. En la textura arenosa el contenido de materia orgánica se incrementó en un uno por ciento, el pH disminuyó de 8.5 a 7.0 con la aplicación de carga alta de biosólido. El comportamiento de nitrógeno como nitratos que es la forma disponible para las plantas a la profundidad de 0-5 cm fue mayor en los tratamientos con biosólidos en donde se encontraron diferencias altamente significativas. La adición de biosólidos causó un cambio en la salinidad del suelo dentro de un rango permisible de 0-4 dS m-1.
En la textura franco arcillosa la aplicación de biosólidos en general incrementó el contenido de Nitrógeno, Fósforo, y Potasio disponibles. Se detectó la presencia de metales pesados en ambas texturas excepto el Níquel. El contenido de los metales fue mayor en la textura franco migajón en la parte superficial. Los valores de los contenidos de metales detectados estuvieron dentro de valores Límites Máximos Permisibles establecidos en NOM-004SEMARNAT-2002. Por tanto es relevante considerar la calidad del agua para su reutilización, así como el uso potencial del biosólido sin riesgo adverso al acuífero y al suelo.

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